SANDÍA
Siempre me ha parecido imposible comer sandía sin mancharse.
Da igual lo mucho que lo intentes. Al final siempre acaba cayendo una gota por la barbilla o resbalando entre los dedos. Y, curiosamente, es algo con lo que ya contamos.
Recuerdo las tardes de verano sentados alrededor de la mesa. La sandía recién salida de la nevera, el sonido del cuchillo al partirla y esa impaciencia por coger el trozo que parecía más grande. Después llegaban las risas, las manos pegajosas y alguien diciendo que todavía quedaba media.
Supongo que por eso nunca he pensado en la sandía como una fruta, para mí siempre ha sido una excusa para sentarnos juntos un rato más, y compartirla.
La felicidad, realmente se parece mucho a esto: El sonido de una conversación cualquiera, el frescor de una sandía recién cortada y la suerte de no tener prisa por levantarnos de la mesa.
Hay recuerdos que no vuelven porque fueran extraordinarios. Vuelven porque, durante un instante, todo era exactamente como tenía que ser.
Medidas.
Tamaño aproximado 12 mm.
Pendientes de madera pintados a mano en Murcia. Ligeros, hipoalergénicos y elaborados artesanalmente. Descubre las novedades de MINIMONI
- Elaborados artesanalmente en madera.
- Pintados a mano uno a uno.
- Muy ligeros y cómodos para acompañarte cada día.
- Cierre de acero inoxidable hipoalergénico.
- Cada pieza es única y puede presentar pequeñas variaciones que forman parte de su proceso artesanal.
Para conservar los pendientes en perfectas condiciones:
- No mojar ni sumergir en agua.
- Evitar el contacto con perfumes, cremas y productos químicos.
- Guardar en un lugar seco y protegido de la humedad.
- Limpiar suavemente con un paño seco.